Diferencia entre revisiones de «Centro Laya»
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<blockquote>Todo lo que abandona el estado Laya (homogéneo) se convierte en vida consciente activa. La consciencia individual emana de la consciencia absoluta, que es MOVIMIENTO eterno, y retorna a ella.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''Escritos Recolectados'' vol. XII (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1980), 133.</ref></blockquote> | <blockquote>Todo lo que abandona el estado Laya (homogéneo) se convierte en vida consciente activa. La consciencia individual emana de la consciencia absoluta, que es MOVIMIENTO eterno, y retorna a ella.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''Escritos Recolectados'' vol. XII (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1980), 133.</ref></blockquote> | ||
Ella definió el estado | Ella definió el estado Laya de la siguiente manera: | ||
<blockquote>Laya no significa algo en particular ni ningún plano, sino un estado o condición. Es un término sánscrito que transmite la idea de algo en un estado indiferenciado e inmutable, un punto cero donde cesa toda diferenciación.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''Escritos Recolectados'' vol. X (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1988), 307.</ref></blockquote> | <blockquote>Laya no significa algo en particular ni ningún plano, sino un estado o condición. Es un término sánscrito que transmite la idea de algo en un estado indiferenciado e inmutable, un punto cero donde cesa toda diferenciación.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''Escritos Recolectados'' vol. X (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1988), 307.</ref></blockquote> | ||
Los siete centros Layu son los siete puntos cero. El término | Los siete centros Layu son los siete puntos cero. El término ''cero'' se utiliza en el mismo sentido que los químicos para indicar un punto en el que, en el esoterismo, comienza la escala de cálculo de la diferenciación. Desde los centros… comienza la diferenciación de los elementos que forman parte de la constitución de nuestro Sistema Solar. Helena Petrovna Blavatsky, ''La Doctrina Secreta'', vol. I (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 138. | ||
Aplicado de forma general, el término ''laya'' puede utilizarse como sinónimo de [[nirvāṇa]] y [[pralaya]], en el sentido de un estado sin diferenciación: | Aplicado de forma general, el término ''laya'' puede utilizarse como sinónimo de [[nirvāṇa]] y [[pralaya]], en el sentido de un estado sin diferenciación: | ||
Este último término [Laya] es sinónimo de Nirvana. Es, de hecho, la disociación nirvánica de todas las sustancias, fusionadas tras un ciclo vital en la latencia de sus condiciones primarias. Es la sombra luminosa pero incorpórea de la materia que fue, el reino de la negatividad, donde yacen latentes, durante su período de reposo, las Fuerzas activas del Universo.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, | <blockquote>Este último término [Laya] es sinónimo de Nirvana. Es, de hecho, la disociación nirvánica de todas las sustancias, fusionadas tras un ciclo vital en la latencia de sus condiciones primarias. Es la sombra luminosa pero incorpórea de la materia que fue, el reino de la negatividad, donde yacen latentes, durante su período de reposo, las Fuerzas activas del Universo.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''La Doctrina Secreta'', vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 140, n.</ref></blockquote> | ||
<blockquote>Pralaya es la disolución de lo visible en lo invisible, de lo heterogéneo en lo homogéneo—un tiempo de reposo, por lo tanto incluso la materia cósmica, por indestructible que sea en su esencia, debe tener un tiempo de reposo, y volver a su estado Laya. Lo absoluto de la esencia Única que todo lo abarca debe manifestarse por igual en reposo y actividad.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''Escritos Recolectados'' vol. X (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1988), 309.</ref></blockquote> | |||
<blockquote>. . . Cada átomo de los siete principios . . . debe permanecer fuera del portal del Nirvaṇa. Sólo la ideación divina —la consciencia, portadora de la memoria Absoluta, de sus personalidades ahora fusionadas en lo único impersonal— puede cruzar el umbral del punto Laya, que se encuentra en la misma puerta de la manifestación...<ref>Michael Gomes (transcriptor),''Comentarios de la Doctrina Secreta'' (La Haya: Fundación I.S.I.S., 2010), 384.</ref></blockquote> | |||
Cada plano del universo posee, en su primer subplano, materia homogénea en la condición ''laya'' de ese plano en particular: | |||
<blockquote>Laya es lo que la Ciencia podría llamar el punto cero o línea; el reino de la negatividad absoluta, o la única Fuerza absoluta real, el NÓUMEN del Séptimo Estado de aquello que ignorantemente llamamos y reconocemos como "Fuerza"; o también el Nóumeno de la Sustancia Cósmica Indiferenciada, que es en sí misma un objeto inalcanzable e incognoscible para la percepción finita; la raíz y base de todos los estados de objetividad y subjetividad; el eje neutro, no uno de los muchos aspectos, sino su centro. Puede servir para dilucidar el significado si intentamos imaginar un centro neutro: el sueño de quienes descubrirían el movimiento perpetuo. Un ''centro neutro'' es, en un aspecto, el punto límite de cualquier conjunto de sentidos. Así, imaginemos dos planos consecutivos de materia ya formados; cada uno de ellos correspondiente a un conjunto apropiado de órganos perceptivos. Nos vemos obligados a admitir que entre estos dos planos de materia se produce una circulación incesante; Y si seguimos los átomos y moléculas de (por ejemplo) el plano inferior en su transformación ascendente, estos llegarán a un punto en el que quedan completamente fuera del alcance de las facultades que utilizamos en el plano inferior. De hecho, para nosotros, la materia del plano inferior desaparece de nuestra percepción, o más bien, pasa al plano superior, y el estado de la materia correspondiente a tal punto de transición debe poseer ciertamente propiedades especiales y difíciles de descubrir. Estos "Siete Centros Neutrales"* son, pues, producidos por Fohat.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''La Doctrina Secreta'' vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 148, n.</ref></blockquote> | |||
== Centros imperecederos == | |||
En las Estancias VI.2 y VI.4 hay una referencia a "centros" que están en la condición ''laya'': | |||
<blockquote>2. El UNO Veloz y Radiante produce los Siete Centros Laya, contra los cuales ninguno prevalecerá hasta el gran día del "Sé-con-Nosotros", y asienta el Universo sobre estos Fundamentos Eternos.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''La Doctrina Secreta'', vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 138.</ref></blockquote> | |||
<blockquote>4. Él [Fohat] los construye a semejanza de Ruedas (mundos) más antiguas, colocándolos en los centros imperecederos.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''La Doctrina Secreta'' vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 144.</ref></blockquote> | |||
Estos centros están conectados con la formación y disolución de los mundos. Sin embargo, la palabra "centro" no se refiere tanto a un punto en el espacio, sino al estado de la materia en su estado indiferenciado: | |||
<blockquote>Los "Centros Laya imperecederos" son de gran importancia, y su significado debe comprenderse plenamente si queremos tener una concepción clara de la Cosmogonía Arcaica, cuyas teorías han pasado al Ocultismo. Por ahora, se puede afirmar algo: los mundos no se construyen ni sobre, ni encima, ni en los centros Laya, siendo el punto cero una condición, no un punto matemático.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''La Doctrina Secreta'' vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 145.</ref></blockquote> | |||
Estos centros se convierten en el "depósito" de los principios de un planeta tras su disolución, a la espera de su despertar en un ciclo superior de actividad: | |||
<blockquote>Es Fohat quien guía la transferencia de los principios de un planeta a otro, de una estrella a otra —estrella-niña—. Cuando un planeta muere, sus principios formadores se transfieren a un Laya o centro de descanso, con energía potencial pero latente en él, que así despierta a la vida y comienza a formarse en un nuevo cuerpo sideral... | |||
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Cuando se dice que Fohat produce los “Siete Centros Laya”, significa que, con fines formativos o creativos, la GRAN LEY (los Teístas pueden llamarlo Dios) detiene, o más bien modifica, su movimiento perpetuo en siete puntos invisibles dentro del área del Universo manifestado. “El gran Aliento excava a través del Espacio siete agujeros en Laya para hacerlos girar durante el Manvantara” (Catecismo Oculto).<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''La Doctrina Secreta'' vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 147.</ref></blockquote> | |||
==Recursos en Línea== | |||
===Articulos=== | |||
*[http://www.wisdomworld.org/additional/ListOfCollatedArticles/TheLayaState.html#1top# The Laya State] at WisdomWorld.org | |||
== Notas == | |||
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[[Categoría:Conceptos Teosóficos]] | |||
[[Categoría:Conceptos en la Doctrina Secreta]] | |||
Revisión actual - 07:49 17 jul 2025
Centro Laya (a veces escrito "layu") es una frase utilizada en la literatura teosófica para referirse al "punto de la materia donde cesó toda diferenciación".[1] La palabra sánscrita "laya" (devanāgarī: लय) significa "extinción, disolución, reposo".
Estado Laya
Helena Petrovna Blavatsky citó un "axioma esotérico" como sigue:
Todo lo que abandona el estado Laya (homogéneo) se convierte en vida consciente activa. La consciencia individual emana de la consciencia absoluta, que es MOVIMIENTO eterno, y retorna a ella.[2]
Ella definió el estado Laya de la siguiente manera:
Laya no significa algo en particular ni ningún plano, sino un estado o condición. Es un término sánscrito que transmite la idea de algo en un estado indiferenciado e inmutable, un punto cero donde cesa toda diferenciación.[3]
Los siete centros Layu son los siete puntos cero. El término cero se utiliza en el mismo sentido que los químicos para indicar un punto en el que, en el esoterismo, comienza la escala de cálculo de la diferenciación. Desde los centros… comienza la diferenciación de los elementos que forman parte de la constitución de nuestro Sistema Solar. Helena Petrovna Blavatsky, La Doctrina Secreta, vol. I (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 138.
Aplicado de forma general, el término laya puede utilizarse como sinónimo de nirvāṇa y pralaya, en el sentido de un estado sin diferenciación:
Este último término [Laya] es sinónimo de Nirvana. Es, de hecho, la disociación nirvánica de todas las sustancias, fusionadas tras un ciclo vital en la latencia de sus condiciones primarias. Es la sombra luminosa pero incorpórea de la materia que fue, el reino de la negatividad, donde yacen latentes, durante su período de reposo, las Fuerzas activas del Universo.[4]
Pralaya es la disolución de lo visible en lo invisible, de lo heterogéneo en lo homogéneo—un tiempo de reposo, por lo tanto incluso la materia cósmica, por indestructible que sea en su esencia, debe tener un tiempo de reposo, y volver a su estado Laya. Lo absoluto de la esencia Única que todo lo abarca debe manifestarse por igual en reposo y actividad.[5]
. . . Cada átomo de los siete principios . . . debe permanecer fuera del portal del Nirvaṇa. Sólo la ideación divina —la consciencia, portadora de la memoria Absoluta, de sus personalidades ahora fusionadas en lo único impersonal— puede cruzar el umbral del punto Laya, que se encuentra en la misma puerta de la manifestación...[6]
Cada plano del universo posee, en su primer subplano, materia homogénea en la condición laya de ese plano en particular:
Laya es lo que la Ciencia podría llamar el punto cero o línea; el reino de la negatividad absoluta, o la única Fuerza absoluta real, el NÓUMEN del Séptimo Estado de aquello que ignorantemente llamamos y reconocemos como "Fuerza"; o también el Nóumeno de la Sustancia Cósmica Indiferenciada, que es en sí misma un objeto inalcanzable e incognoscible para la percepción finita; la raíz y base de todos los estados de objetividad y subjetividad; el eje neutro, no uno de los muchos aspectos, sino su centro. Puede servir para dilucidar el significado si intentamos imaginar un centro neutro: el sueño de quienes descubrirían el movimiento perpetuo. Un centro neutro es, en un aspecto, el punto límite de cualquier conjunto de sentidos. Así, imaginemos dos planos consecutivos de materia ya formados; cada uno de ellos correspondiente a un conjunto apropiado de órganos perceptivos. Nos vemos obligados a admitir que entre estos dos planos de materia se produce una circulación incesante; Y si seguimos los átomos y moléculas de (por ejemplo) el plano inferior en su transformación ascendente, estos llegarán a un punto en el que quedan completamente fuera del alcance de las facultades que utilizamos en el plano inferior. De hecho, para nosotros, la materia del plano inferior desaparece de nuestra percepción, o más bien, pasa al plano superior, y el estado de la materia correspondiente a tal punto de transición debe poseer ciertamente propiedades especiales y difíciles de descubrir. Estos "Siete Centros Neutrales"* son, pues, producidos por Fohat.[7]
Centros imperecederos
En las Estancias VI.2 y VI.4 hay una referencia a "centros" que están en la condición laya:
2. El UNO Veloz y Radiante produce los Siete Centros Laya, contra los cuales ninguno prevalecerá hasta el gran día del "Sé-con-Nosotros", y asienta el Universo sobre estos Fundamentos Eternos.[8]
4. Él [Fohat] los construye a semejanza de Ruedas (mundos) más antiguas, colocándolos en los centros imperecederos.[9]
Estos centros están conectados con la formación y disolución de los mundos. Sin embargo, la palabra "centro" no se refiere tanto a un punto en el espacio, sino al estado de la materia en su estado indiferenciado:
Los "Centros Laya imperecederos" son de gran importancia, y su significado debe comprenderse plenamente si queremos tener una concepción clara de la Cosmogonía Arcaica, cuyas teorías han pasado al Ocultismo. Por ahora, se puede afirmar algo: los mundos no se construyen ni sobre, ni encima, ni en los centros Laya, siendo el punto cero una condición, no un punto matemático.[10]
Estos centros se convierten en el "depósito" de los principios de un planeta tras su disolución, a la espera de su despertar en un ciclo superior de actividad:
Es Fohat quien guía la transferencia de los principios de un planeta a otro, de una estrella a otra —estrella-niña—. Cuando un planeta muere, sus principios formadores se transfieren a un Laya o centro de descanso, con energía potencial pero latente en él, que así despierta a la vida y comienza a formarse en un nuevo cuerpo sideral...
Cuando se dice que Fohat produce los “Siete Centros Laya”, significa que, con fines formativos o creativos, la GRAN LEY (los Teístas pueden llamarlo Dios) detiene, o más bien modifica, su movimiento perpetuo en siete puntos invisibles dentro del área del Universo manifestado. “El gran Aliento excava a través del Espacio siete agujeros en Laya para hacerlos girar durante el Manvantara” (Catecismo Oculto).[11]
Recursos en Línea
Articulos
- The Laya State at WisdomWorld.org
Notas
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, "La Doctrina Secreta", vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 138, nota al pie.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, Escritos Recolectados vol. XII (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1980), 133.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, Escritos Recolectados vol. X (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1988), 307.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, La Doctrina Secreta, vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 140, n.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, Escritos Recolectados vol. X (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1988), 309.
- ↑ Michael Gomes (transcriptor),Comentarios de la Doctrina Secreta (La Haya: Fundación I.S.I.S., 2010), 384.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, La Doctrina Secreta vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 148, n.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, La Doctrina Secreta, vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 138.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, La Doctrina Secreta vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 144.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, La Doctrina Secreta vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 145.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, La Doctrina Secreta vol. I, (Wheaton, IL: Editorial Teosófica, 1993), 147.
