Diferencia entre revisiones de «Conciencia»
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La consciencia de cualquier entidad es un proceso complejo. Para empezar, dado que todo es consciente, la consciencia de dicha entidad es la suma total de todos los elementos que la componen. Además, cualquier ser está compuesto de siete principios, cada uno con su propio tipo de consciencia. No todos estos niveles están activos en los reinos prehumanos, pero en el caso de los seres humanos, todos están en proceso de despertar. | La consciencia de cualquier entidad es un proceso complejo. Para empezar, dado que todo es consciente, la consciencia de dicha entidad es la suma total de todos los elementos que la componen. Además, cualquier ser está compuesto de siete principios, cada uno con su propio tipo de consciencia. No todos estos niveles están activos en los reinos prehumanos, pero en el caso de los seres humanos, todos están en proceso de despertar. | ||
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[[Helena Petrovna Blavatsky|H. P. Blavatsky | [[Helena Petrovna Blavatsky|H. P. Blavatsky explicó el mecanismo de la percepción en los humanos de la siguiente manera: | ||
<blockquote> | <blockquote>En el estado normal o natural, las sensaciones se transmiten desde el cuerpo físico inferior al espiritual superior, es decir, desde el primer principio hasta el sexto (el séptimo no es un cuerpo organizado ni condicionado, sino un principio o estado infinito y, por lo tanto, incondicionado). Las facultades de cada cuerpo deben despertar las facultades del inmediatamente superior para transmitir el mensaje sucesivamente, hasta llegar al último, cuando, tras recibir la impresión, este último (el alma espiritual) la devuelve al cuerpo en orden inverso.[3<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''Collected Writings'' vol. IV (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1991), 101-102.</ref></blockquote> | ||
Así, las posibilidades y limitaciones de la conciencia, y el alcance de su percepción, dependen del grado de actividad de cada uno de los principios o cuerpos: | |||
<blockquote> | <blockquote>Por consiguiente, al estar menos desarrolladas las facultades de algunos de los "cuerpos" (usamos esta palabra a falta de un término mejor), no logran transmitir correctamente el mensaje al principio superior y, por lo tanto, tampoco producen la impresión correcta en los sentidos físicos, como un telegrama que puede haber salido impecable hacia su destino y haber sido malinterpretado por el telegrafista en alguna estación intermedia. Por eso, algunas personas, dotadas de grandes poderes intelectuales y facultades perceptivas, a menudo son completamente incapaces de apreciar, por ejemplo, las bellezas de la naturaleza o alguna cualidad moral particular; por muy perfecto que sea su intelecto físico. A menos que... La impresión física transmitida ha pasado en un circuito a través del tamiz de cada "principio" (del 1, 2, 3, 4, 5, 6, hasta el 7, y de nuevo del 7, 6, 5, 4, 3, 2, al 1), y que cada "tamiz" está en buen estado, la percepción espiritual siempre será imperfecta. El yogui que, mediante un entrenamiento constante y una vigilancia incesante, mantiene su instrumento septenario afinado y cuyo espíritu ha alcanzado un control perfecto sobre todo, puede, a voluntad, y paralizando las funciones de los cuatro principios intermedios, comunicarse del cuerpo al espíritu y viceversa: directamente.<ref>Helena Petrovna Blavatsky, ''Collected Writings'' vol. IV (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1991), 101-102.</ref></blockquote> | ||
== Absolute consciousness == | == Absolute consciousness == | ||
Revisión del 11:41 22 feb 2026
conciencia se define de forma general como la sensibilidad o la percepción de la existencia interna y externa. Desde esta perspectiva, la conciencia incluye cualquier tipo de cognición, experiencia, sentimiento o percepción. Un caso especial de conciencia es lo que se ha denominado "autoconciencia" o "autoconocimiento", que es la experiencia o percepción de la propia personalidad o individualidad.
La literatura teosófica presenta la conciencia como una propiedad fundamental (no emergente) del cosmos, presente en todo, incluida la materia inorgánica. En esta definición, la conciencia no es necesariamente una función cognitiva como la que experimentan normalmente los humanos, sino la capacidad básica de percibir y responder al entorno de alguna forma. Por lo tanto, se considera que el átomo químico posee un principio de conciencia en su forma más básica. Esto no significa que exista algún proceso de pensamiento en el átomo. Un ejemplo de "conciencia atómica" podría ser su capacidad de "percibir" o "identificar" átomos con los que tiene afinidad, respondiendo a ellos formando moléculas.
Los teósofos han propuesto que existen muchos niveles de conciencia, según el plano o cuerpo a través del cual se manifiesta.
La diferencia entre conciencia y autoconciencia también es importante en la literatura teosófica, ya que se dice que esta última es una característica especial que solo se desarrolla plenamente en los seres humanos, especialmente en relación con el plano físico. Sin embargo, algunas especies del reino animal ya muestran un desarrollo incipiente de una forma básica de autoconciencia física.
Descripción general
Para la mayoría de los científicos, la consciencia es una propiedad emergente del cerebro, resultante de la comunicación de información a través de todas sus regiones. Sin embargo, aunque la ciencia moderna ha tenido éxito en el estudio del cerebro, no ha logrado elaborar una teoría satisfactoria sobre la naturaleza de la consciencia. El filósofo Philip Goff afirmó:
A pesar del gran progreso en nuestra comprensión científica del cerebro, aún no tenemos ni siquiera una explicación inicial de cómo la compleja señalización electroquímica es capaz de dar lugar al mundo subjetivo interno de colores, sonidos, olores y sabores que cada uno de nosotros conoce. Existe un profundo misterio en comprender cómo lo que sabemos de nosotros mismos desde dentro encaja con lo que la ciencia nos dice sobre la materia desde fuera.[1]
La literatura teosófica no concuerda con la teoría científica de que la consciencia es simplemente una propiedad emergente, es decir, una característica que surge de la complejidad de un sistema (el cerebro) pero que está ausente en sus partes individuales (células o átomos). Maestros teosóficos como H. P. Blavatsky han afirmado que la consciencia es una característica fundamental del cosmos, lo que significa que todo posee algún tipo de consciencia:
La filosofía esotérica enseña que todo vive y es consciente, pero no que toda vida y consciencia sean similares a las de los seres humanos o incluso animales.[2]
La consciencia de cualquier entidad es un proceso complejo. Para empezar, dado que todo es consciente, la consciencia de dicha entidad es la suma total de todos los elementos que la componen. Además, cualquier ser está compuesto de siete principios, cada uno con su propio tipo de consciencia. No todos estos niveles están activos en los reinos prehumanos, pero en el caso de los seres humanos, todos están en proceso de despertar.
Percepción

[[Helena Petrovna Blavatsky|H. P. Blavatsky explicó el mecanismo de la percepción en los humanos de la siguiente manera:
En el estado normal o natural, las sensaciones se transmiten desde el cuerpo físico inferior al espiritual superior, es decir, desde el primer principio hasta el sexto (el séptimo no es un cuerpo organizado ni condicionado, sino un principio o estado infinito y, por lo tanto, incondicionado). Las facultades de cada cuerpo deben despertar las facultades del inmediatamente superior para transmitir el mensaje sucesivamente, hasta llegar al último, cuando, tras recibir la impresión, este último (el alma espiritual) la devuelve al cuerpo en orden inverso.[3[3]
Así, las posibilidades y limitaciones de la conciencia, y el alcance de su percepción, dependen del grado de actividad de cada uno de los principios o cuerpos:
Por consiguiente, al estar menos desarrolladas las facultades de algunos de los "cuerpos" (usamos esta palabra a falta de un término mejor), no logran transmitir correctamente el mensaje al principio superior y, por lo tanto, tampoco producen la impresión correcta en los sentidos físicos, como un telegrama que puede haber salido impecable hacia su destino y haber sido malinterpretado por el telegrafista en alguna estación intermedia. Por eso, algunas personas, dotadas de grandes poderes intelectuales y facultades perceptivas, a menudo son completamente incapaces de apreciar, por ejemplo, las bellezas de la naturaleza o alguna cualidad moral particular; por muy perfecto que sea su intelecto físico. A menos que... La impresión física transmitida ha pasado en un circuito a través del tamiz de cada "principio" (del 1, 2, 3, 4, 5, 6, hasta el 7, y de nuevo del 7, 6, 5, 4, 3, 2, al 1), y que cada "tamiz" está en buen estado, la percepción espiritual siempre será imperfecta. El yogui que, mediante un entrenamiento constante y una vigilancia incesante, mantiene su instrumento septenario afinado y cuyo espíritu ha alcanzado un control perfecto sobre todo, puede, a voluntad, y paralizando las funciones de los cuatro principios intermedios, comunicarse del cuerpo al espíritu y viceversa: directamente.[4]
Absolute consciousness
When talking about consciousness in its absolute quality, Mme. Blavatsky wrote:
To know itself or oneself, necessitates consciousness and perception (both limited faculties in relation to any subject except Parabrahm), to be cognized. Hence the “Eternal Breath which knows itself not.” Infinity cannot comprehend Finiteness. The Boundless can have no relation to the bounded and the conditioned. In the occult teachings, the Unknown and the Unknowable mover, or the Self-Existing, is the absolute divine Essence. And thus being Absolute Consciousness, and Absolute Motion—to the limited senses of those who describe this indescribable—it is unconsciousness and immoveableness. Concrete consciousness cannot be predicated of abstract Consciousness, any more than the quality wet can be predicated of water—wetness being its own attribute and the cause of the wet quality in other things. Consciousness implies limitations and qualifications; something to be conscious of, and someone to be conscious of it. But Absolute Consciousness contains the cognizer, the thing cognized and the cognition, all three in itself and all three one. . . . It must not be forgotten, also, that we give names to things according to the appearances they assume for ourselves. We call absolute consciousness “unconsciousness,” because it seems to us that it must necessarily be so, just as we call the Absolute, “Darkness,” because to our finite understanding it appears quite impenetrable, yet we recognize fully that our perception of such things does not do them justice. We involuntarily distinguish in our minds, for instance, between unconscious absolute consciousness, and unconsciousness, by secretly endowing the former with some indefinite quality that corresponds, on a higher plane than our thoughts can reach, with what we know as consciousness in ourselves. But this is not any kind of consciousness that we can manage to distinguish from what appears to us as unconsciousness.[5]
Higher consciousness
According to H. P. Blavatsky, the highest source of consciousness in human beings is the sixth and fifth principles:
Consciousness per se, as understood and explained by Occult philosophy, is the highest quality of the sentient spiritual Principle in us, the divine soul (or buddhi) and our higher ego.[6]
The seventh principle is not included here, because atman, being a ray of the absolute, is beyond consciousness as we know it.[7]
The higher consciousness in human beings is the source of all spiritual aspirations and virtues. In its manasic level, it is individual but impersonal. In its buddhic and atmic levels, it is universal. To learn more about the three higher principles read the articles on Atman, Buddhi and Manas.
Self-consciousness
Self-consciousness or self-awareness is the capacity for introspection and the ability to recognize oneself as an individual separate from the environment and other individuals. It is not to be confused with consciousness. While consciousness is a term given to being aware of one’s environment, self-consciousness is the recognition of that awareness.
Although animals have consciousness, they are not aware of themselves as being a particular entity experiencing the environment (except in a few cases which show an incipient awakening of self-consciousness). This is because the principle that gives self-consciousness becomes individualized and active only in the human kingdom. We are referring to manas, which is "the principle of self-consciousness, the 'I-am-I'":[8]
The perception of “I,” or the sense of one’s personal individuality ... belongs ... to the fifth Principle, or manas.[9]
Because this principle is the origin of the sense of "I-ness", it is called the "Ego":
Ego (Lat.) "I"; the consciousness in man of the "I am I," or the feeling of I-am-ship. Esoteric philosophy teaches the existence of two Egos in man, the mortal or personal, and the higher, the divine or impersonal, calling the former "personality", and the latter "individuality".[10]
Personal consciousness
See also
Additional resources
Articles and pamphlets
- Consciousness in Theosophy World
- Consciousness, Absolute in Theosophy World
- Cell(s). Consciousness In in Theosophy World
- Intuitional Consciousness by Francesca Arundale
- Man's Waking Consciousness by G.S. Arundale
- Emotion, Intellect and Spirituality by Annie Besant
- On Moods by Annie Besant
- The Self Is the Friend of Self and also its Enemy by W. Q. Judge
- The Subjective and the Objective by W. Q. Judge
- Dimensions of Consciousness by Dora Kunz
- What Is Consciousness? by Richard Smoley
Books
- Study In Consciousness by Annie Besant
- Theosophy and the New Psychology by Annie Besant
Audio
- The Nature of Consciousness in the Upanishads by Michael Gomes
- Man's Higher Self by Geoffrey Hodson
- Man's Experience at Different Levels of Consciousness by Dora Kunz
- The Origin and Development of Consciousness by Joy Mills
- The Nature of Consciousness, Part 1 and Part 2 by N. Sri Ram
- The Significance of Each Present Moment by N. Sri Ram
- Spiritual Consciousness by N. Sri Ram
- The Cosmological Aspects of Consciousness by Will Ross and Emily Sellon
- A Map of the Field of Consciousness by Pablo Sender
- The Expansion of Awareness by Helen Zahara
Video
- What Is Consciousness? by Richard Smoley. Presented on April 16, 2020 at the Theosophical Society in America. "There is a fierce debate these days about the nature of consciousness--what it is, and how it functions in the universe. Do only humans have consciousness? Is the universe conscious, as some are saying these days? What are contemporary science and philosophy trying to tell us? And what do the esoteric traditions have to say on this subject? Richard Smoley will offer a brisk, lively, and engaging talk on this most mysterious of subjects."
Bibliography
Notes
- ↑ Does Consciousness Pervade the Universe? An Interview with Philip Goff Scientific American.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, The Secret Doctrine vol. I, (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1993), 49.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, Collected Writings vol. IV (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1991), 101-102.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, Collected Writings vol. IV (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1991), 101-102.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, The Secret Doctrine vol. I, (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1993), 56.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, Collected Writings vol. XIV (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1995), 387.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, The Secret Doctrine vol. I, (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1993), 56.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, Collected Writings vol. X (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1988), 249.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, Collected Writings vol. IV (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1991), 581.
- ↑ Helena Petrovna Blavatsky, The Theosophical Glossary (Krotona, CA: Theosophical Publishing House, 1973), 111.
